El
ácido oleico es un potente estimulador de las secreciones
digestivas. De esta manera la digestión resulta más
efectiva pues aumenta la presencia de sales biliares e incrementa
la eficacia lipolítica del páncreas.
Los terpenos presentes en la fracción insaponificable
del aceite de oliva también tienen un efecto estimulador
de la secreción de sales biliares. Contribuye de esta
manera a una mejor digestión y también, al favorecer
el vaciado vesicular, incrementa la eliminación de los
metabolizados del colesterol que se eliminan con la bilis.
Mejora
de la calidad de la digestión

Acción
inhibidora de la motilidad gástrica: saciedad y mejor
rendimiento digestivo
El
ácido oleico posee una actividad inhibidora de la de
la motilidad del aparato digestivo. Por este motivo se produce
un vaciado del estómago más lento y un paso progresivo
de nutrientes hacia la digestión intestinal. Esto tiene
una serie de consecuencias en la actividad digestiva:
Reducción
de la acidez gástrica: mejora de úlceras.
Mediante
un mecanismo de tipo hormonal, la presencia de Aceite de Oliva
Virgen Extra reduce la acidez gástrica. Debido a este
efecto es un ingrediente recomendable en la prevención
y mejora de la acidez y las úlceras gastroduodenales.
En pacientes con úlceras la sustitución de la
grasa de su dieta por Aceite de Oliva produjo: una disminución
del tamaño de las úlceras, un alto número
de cicatrizaciones y una reducción considerable del dolor
producido por esta afección.
Reducción
de la acidez gástrica: mejora de úlceras.
La
eficacia de la lipasa pancreática, que es la principal
enzima en la digestión de las grasas, es mucho mayor
cuando su sustrato es la trioleína (triglicérido
formado por tres ácidos oleicos), que es el principal
componente del Aceite de Oliva. Por este motivo en dietas con
Aceite de Oliva se producirá una eficaz digestión
de la grasa alimentaria.
Puede
ser un ingrediente muy útil en la prevención y
curación de aquellas enfermedades que exijan un cierto
grado de reposo pancreático por ejemplo en aquellos pacientes
con pancreatitis. Si la mayoría de la grasa se presenta
en forma de trioleína, con pequeña cantidad de
lipasa se podrá digerir eficazmente toda la grasa en
la dieta y el páncreas tendrá menor necesidad
de producir y segregar esta enzima imprescindible para la digestión.
Mejora
de la actividad y la digestión del intestino: eficaz
absorción del ácido oleico, menor absorción
de colesterol y menor reabsorción de sales biliares.
El
Aceite de Oliva virgen extra presenta una eficaz absorción
intestinal. Es la grasa indicada para personas que padezcan
problemas de absorción de nutrientes a nivel del intestino.
Por otra parte inhibe la absorción de las sales biliares
que el hígado ha vaciado. Al no ser absorbidas son expulsadas
con lo cual a nivel hepático se estimula su síntesis.
La presencia en el intestino del sitosterol del Aceite de Oliva
Virgen Extra, que es el principal esterol del aceite de oliva,
se opone a la absorción de colesterol. Así contribuye
al descenso de los niveles plasmáticos de este compuesto.
Mejora
del tránsito intestinal y el estreñimiento
El
aceite de oliva por su efecto estimulante del tránsito
intestinal se puede considerar como un ingrediente interesante
para regular el estreñimiento. Se ha comprobado que su
ingestión en ayunas favorece la función del intestino
grueso. Así, esta práctica se recomienda para
la mejora de pacientes con estreñimiento.
Mejora
de la actividad y función hepática y vesicular
Como hemos visto el aparato digestivo está formado por
numerosos órganos y son innumerables las interconexiones
con otros sistemas. Además de todas las funciones descritas
antes y con una relación directa con las actividades
del hígado y la vesícula, de forma más
particular podemos apuntar que: