
El
aceite de Oliva Virgen Extra tiene la propiedad de reducir los
niveles de colesterol plasmático debido a su alto contenido
en ácido oleico que en el Aceite de Oliva es el componente
principal. El colesterol es transportado en la sangre en forma
de una asociación con determinadas proteínas formando
unos agregados llamados lipoproteínas. Estas lipoproteínas
son de dos tipos: aquéllas que reciben el nombre de LDL
y las HDL. Estas últimas, son las encargadas de conducir
este colesterol al hígado donde es eliminado por vía
biliar.
Efecto
protector frente a las obstrucciones sanguíneas

La
obstrucción de los vasos sanguíneos se origina
por la aterogénesis es la formación de placas
de ateroma en los vasos sanguíneos que poco a poco van
dificultando el flujo de sangre. Estas placas se forman precisamente
por la oxidación de las LDL presentes en sangre. El Aceite
de Oliva Virgen Extra posee un buen número de de sustancias
antioxidantes (polifenoles y vitamina E) que ofrecen un efecto
protector frente a esta oxidación. Esto sumado al efecto
de disminución de las LDL, convierten al Aceite de Oliva
Virgen Extra en un alimento de extraordinario valor en prevención
y curación de las enfermedades que tienen como causa
la obstrucción de los vasos sanguíneos.
Protección
frente a la hipertensión
Debido
a la formación de estas placas de ateroma en los vasos,
el corazón tendrá que hacer un esfuerzo suplementario
para hacer llegar el oxígeno y nutrientes al organismo,
pues deberá vencer el estrechamiento producido en los
vasos a base de aumentar la presión sanguínea.
El Aceite de Oliva Virgen Extra al evitar y disminuir la formación
de estas placas se puede considerar un producto no sólo
protector sino también preventivo frente a estas patologías.
Por estos motivos un aceite de oliva bien elaborado y conservado
como es el caso de Aceites Valderrama, será rico en antioxidantes
y conservará intacta su estructura química, favoreciendo
estos procesos.